Una joven de 19 años denunció ante la policía al inicio de la causa un grave episodio de abusos sexuales de uno de los hermanos que encabezan la trama. Una vez que empezó a trabajar su jefe le dijo: «Me gustaría estar contigo a solas, me gustaría que solo yo pudiera aprovecharme de tí». Un mes más tarde fue más allá: «Si no bajas al parking y tienes relaciones conmigo te despediré».Una empleada relató las amenazas que sufrió para que firmara un finiquito que ella consideraba injusto. La trama usó a un familiar suyo, que también trabajaba en los restaurantes, para que le hiciera firmar.
En torno a las bebidas que servía la trama, varios extrabajadores coinciden: se daba gato por liebre. En cuanto a la comida la consigna era «aquí no se tira nada». Hay empleados que relatan que se servía lo que se había caído al suelo y que las sobras de un comensal se le ponían al siguiente.