Foto: Imagen de archivo.
Además...
El problema para esta chica de 20 años es que asegura que solamente había chocolate sólido y ni rastro de las obleas que tanto le apasionan. En la denuncia asegura que la estafaron porque no llevaba lo que aparecía en la etiqueta del producto y pide que la empresa le suministre Kit Kats gratis el resto de su vida.
"Estoy esperando que Nestlé se disculpe conmigo y que, en un futuro, mejoren de nuevo la calidad de su producto", ha asegurado Saima en declaraciones que recoge 'La Vanguardia '.
La joven espera que se resuelva favorablemente su demanda a Nestlé para así poder comer sus Kit Kats para desayunar, merendar e incluso después de comer y cenar.