Ese libro era de Pablo Escobar, el extinto capo del cártel de Medellín. O, por lo menos, así lo indican la firma y la huella en oro talladas sobre la cubierta de cuero.
Según los rumores, solo hicieron nueve copias originales. Y como si fuera un amenazado más, el ejemplar estuvo escondido todo ese tiempo por miedo a la sombra del capo, a pesar de que fue abatido hace más de 20 años.